Se llama Flex Titanium y es la respuesta de Samsung a los esfuerzos de Apple por fabricar un iPhone plegable con un pliegue casi invisible. La nueva tecnología, de la cual sí habla en un comunicado que precede a Galaxy Unpacked, replantea la estructura de la pantalla con dos componentes de titanio para hacerla más robusta, más delgada y sobre todo para reducir la marca que deja el cierre.
Cómo funciona Flex Titanio
Flex Titanium no cambia el panel OLED, sino el sistema que lo soporta. La principal novedad es una película de aleación de titanio colocado debajo de la pantalla, que según Samsung ofrece rigidez mecánica 20 veces mayor en comparación con las películas poliméricas tradicionales a pesar de tener aproximadamente un tercio del grosor de un cabello humano.
Debajo del panel hay un placa de titanio con una fabricación con microagujeros que le permite flexionarse durante la apertura, eliminando espacios de aire entre display y soporte. De esta forma las tensiones se distribuyen más uniformemente y el pliegue central es menos evidente.
Samsung también combina una nueva arquitectura de pantalla y materiales OLED de última generación que prometen imágenes más definidas y menor consumo, sin indicar mejoras cuantitativas.
Apple sigue un camino diferente
El anuncio se produce mientras Apple está trabajando en su primer iPhone plegable, a menudo denominado iPhone Ultra. Según los rumores, Cupertino quiere conseguir el mismo resultado interviniendo no sólo en la pantalla sino en todo el sistema.
El proyecto incluiría un Bisagra de metal líquidodiseñado para distribuir mejor las fuerzas en la pantalla, un vidrio ultrafino de espesor variable y uno nuevo adhesivo ópticamente transparente (OCA)diseñado para absorber las tensiones generadas durante el plegado y limitar la formación del pliegue.
Por tanto, Samsung y Apple parecen seguir estrategias diferentes: el primero refuerza principalmente la estructura de la pantalla, el segundo pretende rediseñar la bisagra, el cristal y el panel como un solo sistema. El objetivo, sin embargo, es idéntico.
El verdadero desafío de los folletos
La resistencia de las bisagras ha alcanzado niveles muy altos y ya no representa el principal elemento distintivo de un smartphone plegable. Hoy el desafío es mantener la visualización perfectamente uniforme incluso después de cientos de miles de aperturas.
Flex Titanium confirma precisamente este cambio de perspectiva: la competencia ya no se basa sólo en la durabilidad de la bisagra, sino en la capacidad de todo el sistema para evitar que la pantalla conserve la marca de pliegue con el tiempo. Es el mismo objetivo que, según todos los rumores, Apple quiere alcanzar con el futuro iPhone Ultra.
Samsung no indica qué modelos lo adoptarán, limitándose a hablar de la próxima generación de plegables Galaxy. Sin embargo, todo hace pensar que los nuevos Galaxy Z Fold que están a la vuelta de la esquina lo adoptarán. Para Apple hablaremos de ello en septiembre cuando se lance el iPhone Ultra.
