Micron declara la guerra a Apple por los recuerdos chinos

No será fácil para Apple reducir el precio de la memoria recurriendo a fabricantes chinos. No sólo hay que superar las resistencias y las sospechas del gobierno americano: ahora Cupertino también debe contrarrestar el intento Micrónel único gran productor estadounidense del sector, para presionar a la Casa Blanca para que bloquee la operación.

Apple insiste en la Casa Blanca

La historia empezó hace unos meses, cuando Apple empezó a valorar la posibilidad de comprar memorias de fabricantes chinos para hacer frente al fuerte aumento de precios. Utiliza componentes de Tecnologías de memoria ChangXin (CXMT) Y Tecnologías de memoria del Yangtze (YMTC) podría aumentar la oferta y frenar los aumentos de precios.

Sin embargo, se trata de empresas que han acabado en el punto de mira del gobierno americano por sus supuestos vínculos con el aparato militar chino. YMTC también está incluido en el Lista de entidadesla lista de empresas sujetas a restricciones comerciales de EE. UU.

Al mismo tiempo, los fabricantes chinos pueden llevar grandes cantidades de componentes al mercado a precios más bajos, lo que contribuye a reducir la presión sobre los precios de la memoria.

Cupertino luego pidió luz verde a la administración Trump y comenzó a probar la memoria CXMT. Para superar la resistencia de Washington, la idea de Apple es simplemente utilizarlos en productos destinados a mercados fuera de los Estados Unidos.

Micron quiere detener el plan

Micron, que podría verse obligada a reducir sus márgenes si se abriera a los productores chinos, reaccionó utilizando uno de los argumentos más sensibles para la administración Trump.

Según la empresa, permitir que Apple compre memoria de fabricantes chinos significaría fortalecer a los competidores respaldados por Beijing y poner en peligro la reactivación de la industria estadounidense de la memoria.

Micron recuerda haber anunciado 250 mil millones de dólares de inversiones en Estados Unidos y sostiene que la escasez debe abordarse aumentando la producción nacional, no abriendo la cadena de suministro a los competidores chinos.

El juego ahora pasa a la Casa Blanca. Donald Trump tendrá que decidir si favorece la petición de Apple, que pretende contener el precio del iPhone, Mac y iPad, o la de Micron, que pide proteger la industria estadounidense de semiconductores.

La decisión podría afectar no sólo el futuro de la cadena de suministro de memoria, sino también el precio de los próximos dispositivos Apple.