En España la ooperadores de telefonía móvil tendrán que tener Sistemas de respaldo que mantienen la conectividad en caso de cortes de energía.. Según un real decreto que se aprobará a finales de 2026, los operadores de redes móviles e infraestructuras digitales deberán instalar baterías u otros sistemas de respaldo para mantener el servicio activo durante al menos cuatro horas durante un apagón.
Así lo informa Reuters, explicando que las reglas para la red móvil se aplicarán a las empresas que atiendan al menos a 500.000 usuarios o que generen una facturación anual de más de 50 millones de euros. El decreto establece que la mitad de la población debe estar cubierta por este sistema de seguridad durante el primer año, luego el 65% en el segundo año y las tres cuartas partes en el tercero.
esta en el decreto establecido que otros elementos clave de la infraestructura permanezcan en funcionamiento durante un período determinado después de un corte de energía. Por ejemplo, los centros de control que podrían afectar a toda España si se desconectaran tendrán que permanecer en servicio al menos 24 horas. Los centros de respuesta a llamadas de emergencia también necesitarán contar con sistemas para mantener la continuidad operativa.

La decisión surge como respuesta al apagón que azotó la Península Ibérica en abril de 2025, dejando a más de 50 millones de personas sin electricidad, definido por los expertos como “el apagón más grave y sin precedentes que se ha producido en Europa en los últimos 20 años”. El 28 de abril de 2025, millones de personas en España y Portugal permanecieron sin electricidad durante varias horas con consecuencias como: trenes parados, aeropuertos en dificultades, semáforos apagados, redes de telecomunicaciones interrumpidas y servicios esenciales presionados: uno de los mayores apagones jamás registrados, reavivando el debate sobre la seguridad del sistema eléctrico. Tras las investigaciones del gobierno español y de la ENTSO-E (Red Europea de Operadores de Sistemas de Transmisión de Electricidad), se supo que el apagón fue el resultado de una combinación de factores técnicos, entre ellos problemas de control de tensión, respuesta insuficiente de algunas plantas y problemas críticos en la gestión de la red.