Apple Watch y otros pueden detectar efectos secundarios de enfermedades

Desde el comienzo de la pandemia de nuevo Coronavirus (COVID-19), muchos estudios se dedicaron a comprender si los dispositivos portátiles (usables) pudo detectar los primeros signos y síntomas de la enfermedad, que meses después resultó ser bastante positivo.

Hoy, un artículo publicado en la revista científica Red JAMA abierta destaca que, además de los descubrimientos ya realizados, gadgets como el Reloj de manzana y algunos modelos de Fitbit también pueden proporcionar datos sobre los efectos a largo plazo de COVID-19.

Como lo señaló el Los New York Times, los datos obtenidos a través de estos dispositivos dejaron claro que, de hecho, existen cambios fisiológicos y de comportamiento que pueden durar semanas o meses después del diagnóstico de la enfermedad. Según la investigación, algunos síntomas duraron más en personas con COVID-19 que en personas con otras enfermedades respiratorias.

Además de validar la evidencia de que los wearables pueden ayudar a rastrear la evolución y recuperación de la enfermedad, el estudio también proporcionó datos sobre algunos efectos persistentes, como llamamos a las secuelas de la enfermedad, que en el estudio se denominó «COVID largo» ( en inglés, «COVID largo»).

Según el documento, los efectos secundarios comunes a largo plazo incluyen un aumento significativo de la frecuencia cardíaca. En promedio, las personas que tenían COVID-19 tardaron 79 días en volver a la normalidad, mientras que los pacientes con otras enfermedades respiratorias tardaron solo 4 días en volver al promedio.

Los resultados provienen del estudio Digital Engagement and Tracking for Control and Early Treatment (Participación digital y seguimiento para el control y el tratamiento tempranos, o DETECT), realizado por investigadores del Scripps Research Translational Institute de la ciudad de La Jolla (California).

La encuesta fue promovida por la aplicación. MyDataHelps y evaluaron a más de 37,000 participantes entre el 25 de marzo de 2020 y el 24 de enero de 2021. Los participantes descargaron la aplicación y acordaron compartir los datos del dispositivo portátil y usarlos para informar síntomas y resultados de las pruebas COVID-19.

Es genial saber que nuestros dispositivos han ayudado cada vez más en el diagnóstico y mapeo de enfermedades, ¿no crees?




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