Alemania dice no a los formatos propietarios de Microsoft Office e impone ODF a la administración pública

El gobierno federal alemán ha dado un paso importante en su estrategia digital. el lo reporta La Fundación Documento explicando que Alemania optó por imponer laFormato de documento abierto (ODF) como formato estándar en el marco del «Sovereign Digital Stack», una iniciativa que supone la creación de una infraestructura tecnológica pública «soberana, interoperable e independiente de los grandes proveedores no europeos».

Se trata de una señal fuerte, que va más allá de la simple cuestión de los formatos de software ofimático, con el objetivo de reducir la dependencia del software propietario, a menudo desarrollado fuera de Europa, una elección que encaja en un contexto más amplio, considerando la soberanía digital europea como crucial para la autonomía económica y la seguridad democrática.

Por lo tanto, la obligación de explotar el ‘ODF no se limitará a unas pocas administraciones centrales: es esperado a todos los niveles del sector público, desde los ministerios federales hasta las autoridades locales y los municipios, elemento que confiere a la medida un alcance muy amplio.

LibreOffice 7.4 apunta a una compatibilidad total de archivos y formatos

Berlín pretende garantizar la interoperabilidad de los documentos, su legibilidad en el tiempo y una mayor independencia respecto a los formatos de los grandes nombres del sector.

Segundo La Fundación Documento (organización sin fines de lucro para el desarrollo de software libre conocida por la suite ofimática gratuita y de código abierto LibreOffice), la obligación comenzará a partir de 2028, año a partir del cual el gobierno alemán solo dejará la opción entre ODF y PDF/UA para el intercambio de documentos.

OOXML de Microsoft no está en la lista, pero el uso de Microsoft Word no está prohibido ya que este último puede manejar archivos ODF perfectamente.

No sólo Alemania avanza en esta dirección: en Francia se está trabajando en LaSuite, un paquete ofimático destinado a la administración pública y que debería incluir varias utilidades, no sólo para el tratamiento de textos y la gestión de hojas de cálculo, sino también aplicaciones dedicadas a la mensajería, un servicio para compartir archivos.