Cajeros automáticos, hay un nuevo peligro: el jackpotting ha llegado a Italia

El silencio de las calles italianas, interrumpido sólo por el zumbido de los aires acondicionados o el paso de un coche de policía, esconde una mutación genética en el mundo del cibercrimen.

Olvídalo hojeandoesa antigua técnica artesanal que consistía en instalar una hendidura falsa para clonar tarjetas de crédito. Hoy en día, el peligro ya no apunta al bolsillo del ciudadano, sino directamente al corazón de la máquina. Se llama jackpotting y, como su nombre indica, es robado de las máquinas tragamonedas de Las Vegas.transforma el cajero automático en una fuente de billetes que fluyen continuamente hasta que se agota la reserva.

El ataque es de una violencia técnica y física sin precedentes. Los delincuentes ya no necesitan sus códigos PIN; necesitan acceso físico a la placa base del cajero automático. A menudo utilizan taladros de punta fina para perforar agujeros en el cuerpo en puntos milimétricos, exactamente por donde pasan los cables de comunicación entre el ordenador del banco y el dispensador de billetes. Una vez que se crea la brecha, conectan un dispositivo externo (a menudo una simple computadora portátil o dispositivo) que envía un brutal comando de software: «Entregar todo». La máquina pierde su capacidad de discernir.ignorando los límites de retiro y los saldos de las cuentas bancarias, obedeciendo ciegamente una orden que viene desde dentro.

Jackpotting, la nueva estafa generalizada

Según los últimos datos de Europol y de la Policía Postal comunicados a principios de 2026, Italia se ha convertido en un campo de pruebas para los grupos criminales organizados de Europa del Este. No se trata de piratas informáticos solitarios, sino de equipos de ataque que operan con tiempos de parada en boxes de la Fórmula 1. Un detalle que muchas veces escapa a las noticias, casi un ruido de fondo lateral, es el uso de latas de aire comprimido puestas boca abajo para congelar los circuitos de alarma antes de perforar el plástico. Es un método que evita que los sensores térmicos envíen la alerta al panel de control antes de que se produzca el daño.

Cajeros automáticos, un nuevo peligro: el jackpoting ha llegado a Italia - macitynet.it
Jackpotting, la nueva estafa generalizada – aatma.it

La paradoja de esta técnica es que La extrema digitalización del sistema bancario ha creado un agujero negro físico.. Si bien gastamos millones en firewalls y cifrado de extremo a extremo para proteger las transacciones en línea, hemos olvidado que el cajero automático es, en última instancia, una computadora con Windows XP o 10 encerrada en una caja de hierro. Si puede “hablar” directamente con el hardware del cajón, la seguridad del software se evapora instantáneamente.

La intuición poco ortodoxa que está surgiendo entre los consultores de ciberseguridad es que el jackpotting es sólo el comienzo de una nueva era de “extorsión de hardware”. En lugar de vaciar la máquina, los grupos más avanzados podrían instalar malware inactivo capaz de alterar los flujos de efectivo mensualmente, haciendo que el robo sea casi invisible para los balances inmediatos de las sucursales periféricas. El banco ya no es robado, está parasitado.

  • Acceso físico: La vulnerabilidad reside en la parte superior de la máquina, que suele estar menos protegida que la parte inferior del pecho.

  • Actualizaciones críticas: Muchas máquinas en todo el país todavía tienen fallas de seguridad relacionadas con puertos USB que no están sellados físicamente.

  • El factor tiempo: Un ataque de jackpotting dura menos de cinco minutos en promedio, lo que hace que la intervención humana por parte de las fuerzas del orden sea casi imposible a menos que se guíen por sistemas predictivos.

La respuesta de las entidades de crédito ya no puede ser sólo digital. Volvemos a soluciones mecánicas, como placas de acero al manganeso y sensores de vibración ultrasónicos. Sin embargo, mientras el cajero automático siga siendo un ordenador aislado en la calle, el riesgo de que alguien decida «entrevistar» sus circuitos seguirá siendo muy alto. Hemos pasado del robo con un agujero en la pared al robo con un agujero en el códigopero el resultado es siempre el mismo: el tintineo del metal que se rinde ante la lógica del dinero fácil.