El videógrafo canadiense Lino Sebastián, conocido por el canal de YouTube “Linus Tech Tips”, invitó al desarrollador finlandés Linus Torvalds (creador de la primera versión del kernel Linux así como coordinador del proyecto de desarrollo del mismo), apareció en el último vídeo del canal de Sebastian.
En el vídeo los dos disfrutaron montando «la PC perfecta para Linux» y fue una oportunidad para intercambiar opiniones, algunas de las cuales están provocando discusión. Obviamente hablamos de Linux, la necesidad de tener un ordenador potente (con muchos núcleos) para quienes, como Torvalds, se ocupan del mantenimiento y desarrollo del kernel, la importancia de recuerdos, etc. (un tipo de RAM diseñado para detectar y corregir automáticamente errores de bits que a veces pueden ocurrir en los datos, proporcionando mayor confiabilidad y estabilidad); estas memorias son más caras pero para Torvalds son fundamentales para compilar y probar el kernel de Linux.
En cierto momento del debate se hizo referencia al enfoque de Elon Musk a medir la productividad de los desarrolladores y Torvalds, como siempre, sin pelos en la lengua, definió este enfoque como carente de sentido, afirmando que cualquiera que mida la productividad teniendo en cuenta el número de líneas de código «es demasiado estúpido para trabajar en una empresa de tecnología».
En el vídeo vemos a Sebastián indicando genéricamente que una gran empresa del mundo IT pidió a sus desarrolladores que declararan cuántas líneas de código habían escrito y que quien no hubiera alcanzado una determinada cuota sería despedido. «Es simplemente incompetencia», respondió Torvalds al hablar de esta elección. Quien piense que este es un parámetro válido es demasiado estúpido para trabajar en una empresa tecnológica.
En un momento, Sebastian dejó claro a quién se refería (Musk), diciendo: «Era una figura destacada en la reciente mejora en la eficiencia del gobierno de Estados Unidos», a lo que Torvalds respondió: «Oh, resulta que tenía razón».
La referencia de Sebastian era a lo que Elon Musk decidió poco después de la adquisición de Twitter en 2022: se pidió a todos los empleados que imprimieran el código escrito recientemente, lo revisaran los miembros superiores del equipo y lo enviaran todo personalmente a Musk, con un resumen de los compromisos recientes, un enfoque que llevó a despidos en serie y a la fuga de varios empleados que prefirieron irse antes que aceptar las nuevas condiciones.

En el mundo del desarrollo de software no tiene sentido medir la calidad o habilidad del código en función del número de líneas escritas; al contrario, es un enfoque equivocado y la calidad, la seguridad y otros parámetros importan más que la cantidad. Bill Gates Como explicó anteriormente, «medir el progreso de la programación mediante líneas de código es como medir el progreso de la construcción de aviones por peso».